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Uno de los quebraderos de cabeza de atletas y entrenadores es el control de la carga de entrenamiento. A algunos les basta con la simpleza de contar kilómetros, otros se vuelven locos con la infinitud de variables que nos ofrecen hoy los gadgets de entrenamiento y otras herramientas de medición. En realidad no existe una medida universal que nos informe de si estamos entrenando bien o mal, en exceso o defecto, simplemente porque cada atleta es un sistema complejo, individual y que ofrece una respuesta única a los estímulos.

Variables del entrenamiento

Entonces, ¿abandonamos la idea de controlar la carga del entrenamiento? Ni mucho menos, pero nuestra decisión dependerá de dos factores principalmente: el perfil del entrenador y el perfil del atleta. ¿Y por qué debería influir el perfil del entrenador para elegir las variables de control del atleta? Pues porque, a mi juicio, las métricas más relevantes para evaluar el entrenamiento son variables cualitativas y no cuantitativas, es decir, no las podemos medir con precisión sino que son algo subjetivo. Por tanto, si son subjetivas dependen tanto del observador como del atleta, por lo que los conocimientos, experiencia, creencias y habilidades del entrenador le harán valorar mejor unas cosas que otras, y no por ello será peor (en principio).

Variables cuantitativas (objetivas)

Algunas de las variables que se miden con más frecuencia en las carreras de fondo gracias a la tecnología actual (Dispositivos GPS de muñeca, analizadores, etc) y que son más sencillas de tomar son:

  • Volumen, en tiempo o distancia (Circuitos conocidos o GPS)
  • Velocidad o ritmo (Cronómetro o GPS)
  • Frecuencia Cardíaca (Monitor con banda de FC, actualmente integrado en GPS)
  • Frecuencia y amplitud de zancada y tiempo de contacto (Funciones de los nuevos GPS)
  • Nivel de lactato (Tests con analizadores)
  • Kilogramos levantados (Máquinas y pesos libres)
  • Potencia (Encoder)
  • Peso y distribución de masa (Báscula y/o plicómetros)
  • Calidad del sueño (Pulseras de actividad)
  • Niveles hematológicos (analítica sanguínea)

Variables cualitativas (subjetivas)

  • Estilo y fluidez de carrera (observación directa o videoanálisis)
  • Fatiga percibida (Escala de Borg)
  • Estrés general (observación directa)
  • Estado de ánimo (observación directa)
  • Motivación (observación directa)

¿Cómo elijo las variables adecuadas?

Es tan evidente como inútil querer evaluar y controlar absolutamente todas las variables mencionadas y muchas más que podríamos encontrar, a no ser que deseemos realizar una profunda investigación. Los principios que debemos seguir para seleccionar las más adecuadas son:

  • Relevancia. Elegir aquellas que sean significativas y que tengan una relación directa en el rendimiento. Por ejemplo, será más relevante controlar el ritmo de carrera que el porcentaje de masa magra.
  • Economía. La medición tiene que ser fácil y rápida, y tener un equilibrio entre el coste de obtención y la calidad de información. Por ejemplo, analizar los niveles de lactato a diferentes intensidades requiere un depliegue material importante, en cambio obtener el nivel de fatiga mediante escala de Borg es mucho más rápido y sencillo.
  • Precisión. Las medidas que tomemos deben ser lo más fieles a la realidad posibles, por ejemplo obtener el ritmo de unos intervalos de 200m en pista es más preciso con un cronómetro que el registro del GPS.
  • Continuidad. Una medida debe tomarse de manera continua para tener un historial de datos con el que comparar, ya que habitualmente la mayoría de los parámetros son individuales y sólo son relevantes cuando se comparan en un mismo atleta y no entre varios distintos, como los valores hematológicos o la fuerza máxima.
  • Mínimamente invasivas. Cualquier medición que suponga tener que intervenir en el entrenamiento (como un test de lactato) o en la rutina del atleta (como tomarse la FC en reposo al levantarse) tiene más probabilidades de no reproducirse con la frecuencia y continuidad deseadas.
  • Variedad. Incluye tanto cuantitativas como cualitativas, no dejes de lado ningún tipo. Porque la clave del entrenamiento es ese bello equilibrio entre el arte y la ciencia.

Mi consejo es que elijas las tuyas, elige pocas pero que cumplan con estas caracterísiticas mencionadas. Y si consideras que hay algún consejo más que haya obviado, no dudes en compartilo con todos los lectores aquí abajo en los comentarios.